Cambios : Estilo de vida - Parte II

Alcohol

No hay mejor cosa que compartir un rico trago junto a l@s amig@s, en una conversa amena o por motivo de alguna celebración.
Pero ¿cuántos sabemos "medirnos" o que tan seguido lo hacemos?.
Recuerdo que la primera vez que me tomé un copete con "motivo" fue en la gira de estudios; llegamos y andaba apenada por "equis" razón, como niñas organizadas llevábamos un arsenal de pisco sour entre los bolsos a lo más "ilegales", bueno y después de una ducha comenzamos a tomar, algunas habían ido a comprar cosas para comer y una que otra cosita para respaldar esos sours.
Comenzó la "tomatera"; compartiendo, quizás por primera vez, con algunas compañeras, "tirando la talla", momento de confesiones, un "pucha que te quiero amiga" y los infaltables llantos de algunas (incluída yo por supuesto).
¿Por qué tomar me provocaba tanta pena? Era un lapsus en el cual el alcohol se conectaba con mi lado emotivo y eran uno solo viajando a mil por hora en la sangre? o pertenezco a ese número de borrachos emotivos, que nadie sabe por qué lloran, sólo lo hacen de curados?.
Definitivamente el sour fue mi compañero fiel durante muchos carretes de curso, eso si tenias que buscarte una pareja que lo comprara contigo, quizas no por una cosa de dinero sino que nica te tomabas uno sola... (jajajajaja...)


Pero como no todos los viernes se carreteaba durante la noche, había que hacer algo durante la tarde; era ahí cuando aparecíamos en masa en el desaparecido "Minotauro" para tomarnos unas chelas y donde más de algún show surgió. Luego nos trasladamos a "Los Luppis" donde conocí a uno que otro personaje de la vieja escuela penquista, nada comparado con los pokemones actuales o las pelolais que rondan estos lugares que actualmente no existen o cambiaron su ubicación.
Ya en la U, era sagrado tomarse unas chelas en los pastos los lunes, a eso de las 3 PM luego de los marcianos certámenes de Ingeniería. Todavía recuerdo frases como: "Nooo! me lo heché", "Nah si puse el nombre nomás, para poder dar el repete", "Nica quedo en la especialidad que quiero", "Remechón noo!!"... pero esas chelas y esos pollos fieles, ahogaron en parte esa angustia que provoca el fracaso estudiantil, y después de un rato terminábamos carretiando en la pensión de algún amigo o calabaza bien japis en la micro. Las preocupaciones personales, el inicio de un camino difícil y alguna que otra cosa hicieron que esa tradición no siguiera, pero los carretes seguían, lejos pero estaban ahí. Ahora cambiábamos de compañero, su fiel Mistral o su Alto del crimen no podían faltar junto a la blanca. Pero como no todo es para siempre, al poco tiempo apareció otro fiel compañero, su vodkita infaltable junto al juguito de naranja.
A esta altura del partido la dosis de carrete había disminuído y la de alcohol también. Y en parte esto fue gracias al cigarro, porque el hecho de abandonarlo hizo que no me dieran ganas de tomar chela, "sin cigarro no hay chela" decía yo, y como ahora no fumaba pocas ganas daban de tomar. El aumento de peso y la poca actividad física en conjunto generaban una protesta ante el asunto, así que practicar algún deporte fue en mi caso la mejor arma para "evitar" los carretes destroy de hace unos años. Ahora se bebe sólo para ocasiones especiales y en la medida justa, existe una motivación así que hay que luchar por ella.

Cambios: Estilo de vida - Parte I


Sin duda muchas veces intentamos hacer cosas para cambiar nuestra vida, ya sea para bien o para mal...
Cuando queremos experimentar cosas nuevas, probamos todo lo que el mundo nos ofrece y luego de "testearlo" lo dejamos o lo tomamos como un hábito, pasando a formar parte de nuestras vidas.
Fumar, tomar, drogarse, practicar algún deporte, comer "sano", vivir la vida loca, ser responsable, carretear, manejar a 180... actitudes que no necesitan de edad para "vivirlas", sólo la decisión personal o la influencia de los pares.

El cigarrillo

La primera vez que tome un cigarro (colilla de la noche anterior) y simulé fumar fue a los 5 años, recuerdo que mis manos quedaron pasadas y me dio asco. Luego, cuando tenia unos 15, prendí un cigarro accidentalmente... fue para callar a una amiga pasada de copas. La tos del aprendiz me duró toda la noche, pero tuve que salir del colegio, entrar a la U y sentir la presión del primer certamen de álgebra para comenzar a hacerlo un hábito. Aunque para ser sincera comencé a fumar ese verano, antes de entrar a clases, y de una forma clandestina a pesar de que mis papás fumaban.



Llegar a la U a las 9.00 para estudiar y fumarse un cigarro afuera de la biblioteca o durante los recreos fue lo más asqueroso que hice. Después de algunos años de vicio, mientras estuve haciendo preu me prometí no fumar durante mi estadía ahi, y asi fue, pase un año sin fumar durante clases; al entrar a la U nuevamente ya me había acostumbrado a pasar el dia sin humear así que el hábito era menor pero tenía que pasar algo realmente importante para dejar de hacerlo. Siempre dije que hacer algún deporte me "obligaría" a dejar de fumar, pero nunca me habia tomado tan enserio el asunto, hasta este año, cuando comencé a hacer deporte todos los días y cambiar mis hábitos alimenticios.
Estoy criada bajo una familia de fumadores y con consecuencias fatales, pero eso nunca me intimidó. Creo que el asunto no va por tomar conciencia sobre la vida sino en tener una motivación para generar un cambio, y lo mío es sin duda la práctica deportiva.
Hace unos días atrás, y con unos vodkas en el cuerpo, me fumé un cigarro accidentalmente... cualquiera pensaría que desde aquel día segui el hábito de fumar, pero no, fue solo un caso "particular".

Para cualquier cambio se necesita fuerza de voluntad, como dicen por ahi "querer es poder" y si uno confía en que lo puede lograr ya tiene un incentivo para cambiar.



Proximamente otro cambio...

Una cuestión de piel


Si bien soy un ente al cual ciertos comportamientos por más que quisieron inculcar no lo lograron, conseguí tener otros que pocas personas poseen...

Desde que era pequeña , me gustaba sentarme junto a mi abuela materna y tomarle las manos... tocarlas, sentir lo áspero que dejan los cuchillos, el lavar la loza, pelar papas... y luego decirle que me rascara las manos con esas uñas a medio crecer, que rica esa cosquilla... a veces, cuando extraño esa sensación yo misma rasco mis manos cuando milagrosamente mis uñas logran crecer mas de 3 milímetros.
Cuando me enfermaba o cuando me castigaban, mi mamá solía ir a verme y me dejaba dormir en sus piernas mientras me hacía cariño en el pelo... que sensación de relax más bacán , tanto así que siempre me dormía en un par de segundos, y no me daba cuenta cuando se iba del lugar.

!Mamá, qué tengo?, me pica la espalda! A ver? no, no tienes nada. Pero si me picaa!!! ráscame por favor!!!ya? uhhh que placentero cuando te rascan la espalda, y cuando dices más arriba, nooo!!! más abajo, ahi! ahi!! ahhhh... si, soy bien orgásmica cuando de rascar la espalda se trata jajajaja pero soy la más feliz cuando la picazón se ha ido.

Para que hablar de los masajes... todavía recuerdo las manos de mi hermanito quien, después de almorzar y mientras veia la novela, nos daba masajes en la espalda. Es que estudiar para la PSU y estudiar al mismo tiempo una carrera en la Universidad no era fácil, y por ende los masajes venían "como anillo al dedo" en esos momentos. Siempre hablo de buscarme un novio Kinesiólogo porque ellos si deben tener talento, o bueno alguien que haya tomado algún cursillo bienvenido sea.

Siempre he tenido la necesidad de estar en contacto con las personas que quiero de alguna forma, el tacto es uno de los sentidos más preciados para mi.
Una vez, en una larga conversa con una amiga, hablando de sensaciones especiales recuerdo muy bien cuando me dijo: "Cuando estés bajo una ducha de agua caliente, cierra los ojos, apoya tus manos en la cerámica y siente como el agua de la pared corre entre tus dedos". Lo intenté, muchas veces, hasta me concentraba para ver que se sentía, pero nunca pude lograr sentir lo que me habían descrito exactamente. Sin duda la percepción de unos es completamente diferente a la de otros. Yo seguía con mi tesis de que todos los sentidos eran importantes y que se necesitaban mutuamente, pero con el tiempo y analizando profundamente, llegué a la conclusión de que el tacto puede reemplazar "en parte" los otros sentidos y creo que mi vida sería dificil si algún día perdiera la "capacidad" de tocar, ya que es mi forma directa de expresar lo que siento, más que alguna palabra o algún gesto.

Pero, ¿puede existir una demostración de afecto más rica que un abrazo?

Cada vez que abrazamos estamos expresando algo. Por ejemplo, cuando un niño llora, lo primero que atinamos a hacer es abrazarlo hasta que se logre calmar; cuando llevamos tiempo sin ver a algun(a) amigo(a) espontáneamente lo(a) abrazamos; cuando alguien tiene pena, cuando se ha muerto alguien, cuando hay fracasos y logros, todo suceso puede ser acogido con un abrazo, bueno eso es lo que yo hago, expresar cualquier sentimiento mediante un abrazo. Pero la idea no es pasar la vida entregándole abrazos a todo el mundo, sino que tiene que existir algún vínculo, un lazo afectivo o simplemente algo "de piel".

Un abrazo es un "te quiero", "lo siento mucho", "no sabes cuanto te extrañé", "no te vayas", "fue para mejor", "no te preocupes", "cuenta conmigo"...
Porque un abrazo esta presente tanto en una bienvenida como en una despedida, en alegrías y penas... es una carta que juega al camaleón, según la ocasión va a representar un conjunto de palabras que muchas veces no sabremos expresar pero que en nuestro interior sabemos lo que significa.
Creo que a pesar de todas las cosas, nunca dejaré de abrazar, es lo único que me permite estar cerca de las personas, por eso no puedo abandonarlo. No tengo el don de la palabra, pero si la capacidad de acoger a quien lo necesita y de que mejor forma que con un sincero abrazo.



¿Buena o Mala suerte?

¿Por qué cuando nos suceden cosas malas creemos que es producto de la mala suerte?
Quién nos metió esa idea en la cabeza? ¿Por qué nuestra vida siempre esta vinculada con la buena o mala suerte?... ¿Por qué mejor no pensamos que son una serie de eventos inesperados, que traen como consecuencia malos ratos, peleas, tragedias, etc.?

Aveces uno comete el error de copiar ciertas frases estúpidas "pucha que tengo mala suerte" porque seguramente algo no sale como uno espera, de hecho se acostumbra a hacer mención de lo malo frente a lo bueno...

en fin no tengo mas ganas de escribir.. se acabó la inspiración luego de ese "fatal suceso" que mala suerte no fue...

Saquen su ticket y tomen asiento... el show está por comenzar...