Una cuestión de piel


Si bien soy un ente al cual ciertos comportamientos por más que quisieron inculcar no lo lograron, conseguí tener otros que pocas personas poseen...

Desde que era pequeña , me gustaba sentarme junto a mi abuela materna y tomarle las manos... tocarlas, sentir lo áspero que dejan los cuchillos, el lavar la loza, pelar papas... y luego decirle que me rascara las manos con esas uñas a medio crecer, que rica esa cosquilla... a veces, cuando extraño esa sensación yo misma rasco mis manos cuando milagrosamente mis uñas logran crecer mas de 3 milímetros.
Cuando me enfermaba o cuando me castigaban, mi mamá solía ir a verme y me dejaba dormir en sus piernas mientras me hacía cariño en el pelo... que sensación de relax más bacán , tanto así que siempre me dormía en un par de segundos, y no me daba cuenta cuando se iba del lugar.

!Mamá, qué tengo?, me pica la espalda! A ver? no, no tienes nada. Pero si me picaa!!! ráscame por favor!!!ya? uhhh que placentero cuando te rascan la espalda, y cuando dices más arriba, nooo!!! más abajo, ahi! ahi!! ahhhh... si, soy bien orgásmica cuando de rascar la espalda se trata jajajaja pero soy la más feliz cuando la picazón se ha ido.

Para que hablar de los masajes... todavía recuerdo las manos de mi hermanito quien, después de almorzar y mientras veia la novela, nos daba masajes en la espalda. Es que estudiar para la PSU y estudiar al mismo tiempo una carrera en la Universidad no era fácil, y por ende los masajes venían "como anillo al dedo" en esos momentos. Siempre hablo de buscarme un novio Kinesiólogo porque ellos si deben tener talento, o bueno alguien que haya tomado algún cursillo bienvenido sea.

Siempre he tenido la necesidad de estar en contacto con las personas que quiero de alguna forma, el tacto es uno de los sentidos más preciados para mi.
Una vez, en una larga conversa con una amiga, hablando de sensaciones especiales recuerdo muy bien cuando me dijo: "Cuando estés bajo una ducha de agua caliente, cierra los ojos, apoya tus manos en la cerámica y siente como el agua de la pared corre entre tus dedos". Lo intenté, muchas veces, hasta me concentraba para ver que se sentía, pero nunca pude lograr sentir lo que me habían descrito exactamente. Sin duda la percepción de unos es completamente diferente a la de otros. Yo seguía con mi tesis de que todos los sentidos eran importantes y que se necesitaban mutuamente, pero con el tiempo y analizando profundamente, llegué a la conclusión de que el tacto puede reemplazar "en parte" los otros sentidos y creo que mi vida sería dificil si algún día perdiera la "capacidad" de tocar, ya que es mi forma directa de expresar lo que siento, más que alguna palabra o algún gesto.

Pero, ¿puede existir una demostración de afecto más rica que un abrazo?

Cada vez que abrazamos estamos expresando algo. Por ejemplo, cuando un niño llora, lo primero que atinamos a hacer es abrazarlo hasta que se logre calmar; cuando llevamos tiempo sin ver a algun(a) amigo(a) espontáneamente lo(a) abrazamos; cuando alguien tiene pena, cuando se ha muerto alguien, cuando hay fracasos y logros, todo suceso puede ser acogido con un abrazo, bueno eso es lo que yo hago, expresar cualquier sentimiento mediante un abrazo. Pero la idea no es pasar la vida entregándole abrazos a todo el mundo, sino que tiene que existir algún vínculo, un lazo afectivo o simplemente algo "de piel".

Un abrazo es un "te quiero", "lo siento mucho", "no sabes cuanto te extrañé", "no te vayas", "fue para mejor", "no te preocupes", "cuenta conmigo"...
Porque un abrazo esta presente tanto en una bienvenida como en una despedida, en alegrías y penas... es una carta que juega al camaleón, según la ocasión va a representar un conjunto de palabras que muchas veces no sabremos expresar pero que en nuestro interior sabemos lo que significa.
Creo que a pesar de todas las cosas, nunca dejaré de abrazar, es lo único que me permite estar cerca de las personas, por eso no puedo abandonarlo. No tengo el don de la palabra, pero si la capacidad de acoger a quien lo necesita y de que mejor forma que con un sincero abrazo.